Consecuencia de la impaciencia - 22 de Julio 2026
- Princesas y Guerreras

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Consecuencia de la impaciencia
1 Samuel 13: 13
13 Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre.
Muchas veces la prisa nos domina. En la impaciencia nos apresuramos a tomar decisiones en lugar de pasar tiempo en oración buscando la guía del Señor. En 1 Samuel 13, vemos un ejemplo de las terribles consecuencias de la impaciencia. Los filisteos volvían a atacar a Israel, así que el Rey Saúl y su pueblo se prepararon para la batalla. Primero, sin embargo, el profeta Samuel debía ofrecer un sacrificio. Samuel le había hablado a Saúl sobre estos holocaustos y las ofrendas de paz cuando Saúl fue ungido como rey (1 Samuel 10:8). Samuel le dijo que él estaría ahí dentro de siete días para hacer las ofrendas, pero mientras la gente esperaba, tuvieron pánico y empezaron a retirarse. Para el séptimo día, el Rey Saúl no podía esperar más.
En lugar de confiar y esperar, él reaccionó con miedo, haciéndose cargo de la situación y ofreciendo el sacrificio él mismo. Saúl sabía lo que era correcto. No debía hacer nada. Sin embargo, como Samuel le dijo a Saúl, “«Has obrado neciamente; no has guardado el mandamiento que el SEÑOR tu Dios te ordenó, pues ahora el SEÑOR hubiera establecido tu reino sobre Israel para siempre” (1 Samuel 13:13). Ahora el reino le sería arrebatado. Un momento de prisa condujo a un destino incumplido.
No queremos eso para nosotras. Quizá estés soltera y cansada de esperar al hombre que Dios tiene para Tí, te conformas con el hombre ideal del momento. O quizás deseas un puesto en particular, así que movida por la prisa, apresuras tu camino a la cima. Quizás necesitas tener una conversación difícil con una amiga o un familiar, terminas actuando de manera precipitada en lugar de orar pidiendo sabiduría y la oportunidad adecuada. Podemos racionalizar nuestra impaciencia en nuestras mentes y justificarla en nuestros corazones.
Con frecuencia forzamos algo ahora porque creemos que nuestro futuro depende de nosotras. No me quiero perder de lo que Dios tiene para mí sólo porque tengo prisa. No quiero forzar algo sólo porque creo que le ayudará a Dios a llevarme a algún lugar. Él no necesita mi ayuda. Él quiere mi obediencia y confianza. El plan de Dios definitivamente vale la espera.
¿Hay algo que puedas hacer para bajar el ritmo y confiar en Dios cuando te impacientas con Sus tiempos?
¿Necesitas esperar en Dios en algo específico en este momento?
Oración:
Señor, perdóname por las veces que he tomado las cosas en mis propias manos y no esperar en Tu tiempo. Dame la fe para confiar más en Ti, sin importar lo que pase a mi alrededor. En el Nombre de Jesús, Amén.
Dios te bendiga
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