Viendo lo invisible - 26 de Octubre 2026

Viendo lo invisible
2 Corintios 4:18
18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
De niña, pensaba que si algo era invisible, entonces debía ser imaginario, de hecho tenía una amiga invisible, por supuesto era imaginaria. Pero resulta que algunas de las realidades más confiables en nuestras vidas son invisibles. No podemos ver el oxígeno, pero cada respiración depende de él. No podemos ver la gravedad, pero confiamos en ella a cada paso que damos, porque sabemos que nos mantiene fijas en el suelo.
Es interesante que rara vez cuestionamos los aspectos invisibles del mundo físico. Pero cuando se trata de las realidades espirituales que no podemos ver, tal como están descritas en la Biblia, muchas veces vivimos como si fueran menos reales de alguna manera. Nuestra tendencia natural es enfocarnos en lo que podemos observar: el diagnóstico del médico, la oración respondida, la oportunidad inesperada o esa tentación con la que seguimos luchando. Nuestra atención se concentra naturalmente en aquello que sentimos ser más tangible. Pero el mundo visible es sólo una parte del relato. Hebreos 11:27, nos dice que Moisés se sostuvo como viendo al invisible. No se enfocó en lo que estaba delante de él.
Detrás de los momentos ordinarios de nuestras vidas, se está desarrollando una historia más grande. La Biblia nos revela un mundo invisible; no como un lugar lejano que algún día descubriremos, sino una realidad actual a la que se nos invita a confiar hoy. En este mismo instante el Espíritu de Dios está obrando. Están sucediendo muchas más cosas de las que podemos percibir. Y estemos conscientes de ello o no, esta realidad invisible está encaminando la historia hacia el día en que Jesús regresará y hará nuevas todas las cosas.
El apóstol Pablo resaltó esta verdad en 2 Corintios 4:18; “Así que no nos fijamos en lo visible, sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno”. Pablo estaba invitando a los creyentes a encontrar consuelo y esperanza en la realidad invisible de la presencia, el poder y las promesas de Dios. Centrarse en "lo invisible" cambia la forma en que interpretamos lo que sí podemos ver. Nos damos cuenta de que las respuestas que demoran no significan que Dios esté ausente. Pablo nos recuerda que nuestra vida nunca se reduce a aquello que podemos medir o explicar. Los propósitos de Dios siguen avanzando, aun cuando nuestros ojos no lo puedan ver. Caminemos por fe, recordando que debido a Cristo, estas realidades invisibles están moldeando nuestro presente y asegurando nuestro futuro.
¿Estoy dejando que lo visible defina mi realidad, o estoy permitiendo que la Palabra de Dios me recuerde que Él está obrando más allá de lo que mis ojos pueden percibir?
Cuando Su obra no es visible de inmediato, ¿cuáles son algunas de las promesas de Dios a las cuales sería importante aferrarte?
Oración:
Señor, eleva mi mirada de lo temporal hacia lo eterno. Fortalece mi fe para confiar en Tus propósitos invisibles y ayúdame a vivir hoy con la seguridad de Tu presencia, Tu poder y Tus promesas. En el Nombre de Jesús, Amén.
Dios te bendiga
¡Únete al Grupo de Whatsapp Princesas y Guerreras donde recibirás el devocional del día e te enterarás de todas la noticias y eventos de primera mano!
Puedes escuchar este devocional en nuestro canal de Youtube en este link:





Comentarios