top of page

Guardando la puerta de nuestros labios - 26 de Agosto 2026

  • Foto del escritor: Princesas y Guerreras
    Princesas y Guerreras
  • hace 3 horas
  • 2 min de lectura

Guardando la puerta de nuestros labios


 Salmo 141: 3


3  Pon guarda a mi boca, oh Jehová; guarda la puerta de mis labios.

En un mundo donde todos deseamos ser escuchados, donde deseamos que nuestras voces resuenen y nuestras opiniones sean comprendidas, es fácil perderse en el fervor del momento. A veces, sin pensar levantamos la voz a un ser querido, herimos con una palabra afilada, interrumpimos sin miramientos a quien nos está hablando. Son breves instantes, donde nuestras palabras se disparan como flechas y ya no hay vuelta atrás; el daño está hecho y la ofensa queda marcada.


En nuestro andar diario, es fundamental buscar la sabiduría de Dios para estar atentas a las palabras que brotan de nuestros labios. Solo a través del poder del Espíritu Santo que habita en nosotras, encontraremos la ayuda necesaria. Como leemos en el Salmo 141:3 “Oh Señor, pon guarda a mi boca, vigila la puerta de mis labios”. Debemos hacer una pausa y atender al susurro del Espíritu que nos invita a detenernos, a callar o a escoger otras palabras. debemos controlar el impulso de decir algo que posiblemente no deberíamos decir. Debemos evitar hablar sin pensar y tomar tiempo para reflexionar antes de hablar. En esta era donde las redes sociales y la inmediatez de las respuestas pueden ser peligrosas, es aún más importante tener en cuenta la importancia de pensar antes de hablar, y reflexionar antes de enviar un mensaje impulsivo que pueda lastimar a alguien.


En primer lugar, el salmista reconoce que necesita la ayuda de Dios para controlar lo que dice. Él sabe que, por sí solo, es difícil evitar decir cosas que puedan dañar a otros. Por lo tanto, nos indica que debemos reconocer que necesitamos ayuda para controlar nuestras palabras, y podemos pedirle a Dios que nos ayude en este proceso.


Debemos buscar agradar a Dios pronunciando palabras de vida, bendiciones y aliento. Que nuestros labios siempre estén custodiados para Su gloria. Al pedir a Dios que guarde nuestra boca, no solo solicitamos control, sino también la sabiduría para elegir palabras que construyan puentes, en lugar de muros.  En cada conversación, tenemos la oportunidad de ser instrumentos de amor y comprensión.


¿Le estoy pidiendo a Dios que me ayude a pensar antes de hablar?



¿Cómo puedo cuidar mis palabras para que honren a Dios y edifiquen a los demás?



Oración:


Señor. ayúdame a cuidar mis palabras y honrarte en todo lo que diga y haga. Permíteme detenerme a pensar antes de que las palabras salgan de mi boca. Ayúdame a hablar de manera que edifique a los demás y a mantener el silencio cuando sea necesario. En el nombre de Jesús, Amén,



Dios te bendiga 

  

¡Únete al Grupo de Whatsapp Princesas y Guerreras donde recibirás el devocional del día e te enterarás de todas la noticias y eventos de primera mano!




Puedes escuchar este devocional en nuestro canal de Youtube en este link:





Comentarios


©2021 by Princesas y Guerreras.

bottom of page