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¿Afanada y turbada? - 19 de Marzo 2026

  • Foto del escritor: Princesas y Guerreras
    Princesas y Guerreras
  • hace 2 horas
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¿Afanada y turbada?


Lucas 10: 38-42


Versículos destacados 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.

Al leer la historia de Marta y María, narrada en Lucas 10: 38-42, siempre llegamos a la misma conclusión: Marta estaba mal., que María escogió la mejor parte y que debemos ser como María.  Pero hay algo más profundo. Marta no estaba haciendo algo malo, estaba sirviendo, y no a cualquiera estaba sirviendo a Jesús. Su problema no estaba en lo que hacía, era en lo que estaba pasando dentro de ella. El texto dice que estaba afanada y turbada.


No sólo estaba ocupada con demasiado trabajo, estaba afanada, eso es distinto. Porque puedes estar haciendo algo bueno, pero con el alma desordenada. Puedes estar sirviendo, pero sintiéndote sola. Puedes estar ayudando, pero molesta porque nadie lo nota. Y es ahí donde la historia cambia. Porque Marta no explota de la nada, Marta se llena , y se llena, hasta que un día habla: “Señor, ¿no te importa que mi hermana  me deje servir sola?" Y lo qué realmente está en el fondo de todo es en realidad la incomodidad y molestia de Marta, no era sólo con María, también con Jesús. No te importa. Eso no lo dice alguien tranquilo, eso lo dice alguien realmente cansado por dentro.


Tal vez podemos identificarnos con ella porque hay momentos en que haces las cosas bien, pero te sientes ignorada. Cumples, sirves, ayudas, das, pero por dentro dices: “nadie lo nota, nadie me ayuda” ¿A quién le importa? y lo más duro que podemos terminar reclamándole a Dios por cosas que empezaron en nuestro propio corazón. Pero Jesús no la regaña, no la avergüenza; la llama por su nombre dos veces: Marta, Marta. Eso es ternura y cercanía. Y luego le dice algo que puede cambiarlo todo: “Estás preocupada y turbada por muchas cosas” Jesús no corrige su servicio, corrige su ansiedad. Porque el problema no radicaba en la cocina, era la carga emocional mientras cocinaba.


Marta estaba tan ocupada sirviendo a Jesús, que dejó de estar con Jesús. Estaba en la misma casa, pero en otra sintonía. Y eso sigue pasando hoy: gente sirviendo mucho, sirviendo activamente en la iglesia, pero vacía por dentro, de modo automático. y el peligro está en que mientras más haces, más justificas no detenerte. “Es que tengo que hacerlo", “si no lo hago yo, nadie lo hace”, “estoy sirviendo a Dios”. Pero Dios no desea que te pierdas en el proceso. María entendió algo que Marta no. No todo lo urgente, es lo importante. Hay momentos en que sentarse es más espiritual que correr. Jesús no rechazó a Marta, la corrigió. Dios no sólo quiere lo que haces, quiere tu atención. Como ella, debemos recordar que estar con Jesús es más importante que hacer mucho para Él.



¿Qué estaba evidenciando realmente la actitud de Marta?



¿Qué debía entender ella respecto al servicio a Jesús?



Oración:


Señor, ayúdame a entender que estás más interesado en que tenga un encuentro contigo que en mi servicio a Ti. Que pueda hacer un alto y sentarme ante Tu presencia. Amén



Dios te bendiga 

  

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